martes, 22 de septiembre de 2015

Ecologistas critica que se indemnice por el fracaso de la AP-41

Ecologistas en Acción ha denunciado los criterios con los que se construyó la autopista de peaje AP-41, y que ahora están suponiendo una indemnización millonaria, no respondían "a ningún interés social ni a necesidad de transporte".
Según indica el colectivo ecologista en una nota, "como es sabido, una sentencia del Tribunal Supremo dictada en el 2011, obligaba al Estado a pagar una compensación a la concesionaria de la autopista AP-41, Madrid-Toledo, porque la obra no pudo llegar hasta Montoro, como estaba inicialmente previsto. El motivo fueron varias declaraciones de impacto ambiental, que declararon inviable la obra por su grave afección al medio ambiente".
Recuerda Ecologistas que esta obra se hizo "junto con otras cuatro radiales de peaje de Madrid. Todas ellas se han declarado en concurso de acreedores y están intentando ser rescatadas por el Estado, con un coste que puede superar los 3.500 millones de euros". La organización señala que ya denunciaron en su momento que se trata "de un caso escandaloso, en el que primaron los intereses de las constructoras frende a los de la población y el medio ambiente. Mientras se siguen aplicando duros recortes en prestaciones sociales, estas cifras resultan más que escandalosas".
Aseguran que esto se ve muy claro en la AP-41, pues "se trata de una autopista que tiene solo el 11% del tráfico previsto. Costó 440 millones de euros. La concesionaria reclamaba 320 millones, por incumplimiento contractual; alegaban que la obra iba a llegar hasta Córdoba y el hecho de que concluya en Toledo les ha hecho perder rentabilidad. Finalmente se ha fijado una indemnización de 141 millones de euros". Señala Ecologistas que esta situación se ve muy clara en los papeles de Bárcenas, que recogen una anotación el mismo día de la adjudicación de la obra.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Carmena endurecerá las restricciones al tráfico para aliviar la contaminación

El Ayuntamiento de Madrid presentará la semana que viene un nuevo protocolo de actuación para episodios de alta contaminación que endurecerá las medidas de restricción del tráfico, de forma que será prácticamente inevitable que en los próximos meses haya días en los que se obligue a los conductores a reducir su velocidad a 70 kilómetros por hora en las autovías de acceso y en la M-30; se les impida estacionar dentro del área regulada con parquímetros; e incluso se prohíba la circulación por la almendra central y la M-30 a los vehículos con matrícula par o impar y a los taxis vacíos.
El gobierno de Ana Botella (Partido Popular) anunció en julio de 2014 un protocolo para aliviar los peores días de contaminación en la ciudad, y durante su tramitación endureció las actuaciones previstas. Sin embargo, desde su entrada en vigor el pasado 1 de marzo nunca se han activado esas medidas pese a que muchos días se han disparado los niveles de contaminación en las estaciones de medición repartidas por toda la ciudad.

La Unión Europea sólo prevé un nivel de alerta, que se alcanza cuando tres estaciones de medición ubicadas en una misma zona de la ciudad superan los 400 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno durante dos horas consecutivas. Eso no ha ocurrido jamás en Madrid.

Botella estableció dos niveles previos: de aviso (dos estaciones, 250 microgramos, dos horas consecutivas) y de preaviso (dos estaciones, 200 microgramos, dos horas consecutivas).
El protocolo en vigor no prevé tomar ninguna medida en el primer día de preaviso. El segundo día de preaviso o el primer día de aviso, se informa a la ciudadanía, con recomendaciones de salud (no salir a correr, etcétera), y se limita la velocidad en la M-30 y en las autovías de acceso (dentro del radio de la M-40) a 70 kilómetros por hora como máximo.
El tercer día de preaviso o el segundo de aviso, se prohíbe además estacionar dentro del área regulada con parquímetros a los coches que no sean de vecinos del barrio. El tercer día de aviso, se restringe la circulación por la almendra central a la mitad de vehículos (según si la matrícula es par o impar) y a los taxis vacíos. En caso de alerta (según ya los parámetros de la UE), esa prohibición se extiende a la M-30.

El nuevo protocolo que prepara el gobierno municipal (en manos de Ahora Madrid) prevé dos cambios fundamentales: hasta ahora, el límite de 200 ó 250 microgramos debía superarse durante dos horas consecutivas en la misma estación de medición, y que esto sucediera al mismo tiempo en dos estaciones. El nuevo protocolo tiene en cuenta simplemente que haya dos estaciones en una misma zona por encima del límite dos horas consecutivas.

La ciudad se divide en cinco zonas; la más problemática comprende 41 kilómetros cuadrados, coincide con el interior de la M-30, alberga a 1,1 millones de habitantes y tiene 10 estaciones.
El otro cambio introducido en el nuevo protocolo afecta a los límites de preaviso (ahora, 200 microgramos) y aviso (250 microgramos), que se reducirán sensiblemente, aunque el Ayuntamiento todavía no ha decidido la cifra definitiva. El límite de alerta no cambiará porque lo fija la UE.

Botella aprobó en abril de 2012 un plan de calidad del aire con el que pretendía adecuarse en 2015 a los límites legales impuestos en 2010 por la UE. De los muchos contaminantes existentes, la capital rebasa únicamente el tope en uno de ellos: el dióxido de nitrógeno, originado en su práctica totalidad por los motores diésel. En mayo de 2013, la Comisión Europea indicó que “sería necesario incluir medidas de reducción de la contaminación más estrictas en el plan de calidad del aire para lograr el cumplimiento” de la normativa.

Entre 2011 y 2014, la contaminación anual media descendió de 45 a 35 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno, y ahora está por debajo del límite legal de la Unión Europea (40).
Sin embargo, el año pasado seis de las 24 estaciones de medición sí rebasaron el límite legal anual (en 2011 fueron 15) y cinco incumplieron el límite legal horario (en 2011 fueron nueve).

La concejal de Medio Ambiente, Inés Sabanés , está preparando un nuevo plan de calidad del aire para cumplir con los requerimientos de la UE; según ha explicado esta mañana, la capital cuenta con una sola oportunidad más para convencer a la Comisión Europea y evitar la multa que le correspondería por sobrepasar desde 2010 los límites de dióxido de nitrógeno estipulados por la normativa comunitaria.

La propuesta de Sabanés (que lidera en Madrid el partido ecologías Equo) contempla medidas referidas al transporte público (aumentar el porcentaje de autobuses no contaminantes de la Empresa Municipal de Transportes, actualmente el 50%) y a la carga y descarga (extender el sistema piloto de plataformas logísticas para que las mercancías se distribuyan con vehículos eléctricos). Además, se renovará con una partida de 670.000 euros la red de medidores de la contaminación, aunque sin cambiar su ubicación para que las lecturas sean homogéneas. Pero la medida que sin duda afectará en mayor medida a los madrileños será el nuevo protocolo para episodios de alta contaminación, que es “más exigente, plantea intervenir mucho antes y con medidas más intensas”, según Sabanés.

El tráfico en la AP-51 aumenta en el mes de mayo un 13 por ciento

El pasado mes de mayo la AP-51, autopista de peaje que une la capital abulense con Villacastín, registró una media diaria de 7.750 vehículos, cifra que supone un incremento del 13 por ciento respecto a la registrada en el mismo mes de un año atrás y una subida que está por encima a la registrada a nivel nacional, donde el quinto mes del año la red nacional de vías de peaje sumó un 8,6 por ciento más de usuarios que doce meses atrás.
También aumentó, aunque en este caso de forma más moderada, la circulación en esta vía de vehículos pesados, de los que de media y según la información del Ministerio de Fomento, se contabilizaron al día 503, lo que implica un incremento interanual del 5,9 por ciento.

Así las cosas, y tras los datos de mayo, último mes del que se ofrece información sobre el tráfico en las vías de peaje, se puede afirmar que el tráfico en la AP-51 sigue recuperándose poco a poco. De hecho el de este año es el mejor mes de mayo en lo que a tráfico en esta vía de 23,1 kilómetros de longitud se refiere desde el año 2010, cuando la intensidad media diaria se situó en 8.356 vehículos.

Con mayo, y según la estadística ministerial, ya son nueve meses consecutivos los que la AP-51 registra subidas de tráfico respecto a un año atrás. Además, y tras incrementarse un 3,11 por ciento los usuarios durante el pasado año, los cinco primeros meses de este 2015 esta autopista sigue mostrando una evolución en positivo. De hecho, entre enero y mayo de este año circularon de media por esta vía de peaje 7.293 vehículos, lo que supone un incremento del 10,35 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado cuando de media al día circularon por esta autopista 6.609 usuarios.