Mostrando entradas con la etiqueta C-25. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta C-25. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de mayo de 2014

Aragón presentará una queja o un recurso al pago obligatorio en el peaje de la C-25 de Cervera a Girona Leer más: Aragón presentará una queja o un recurso al pago obligatorio en el peaje de la C-25 de Cervera a Girona

El consejero Obras Públicas, Urbanismo, Vivienda y Transportes del Ejecutivo aragonés, Rafael Fernández de Alarcón, ha informado de su intención de proponer "en próximas fechas" al Consejo de Gobierno la presentación de una queja o un recurso ante la decisión de la Generalitat de Cataluña de implantar el pago obligatorio en el peaje de la C-25 de Cervera a Girona.

En respuesta a una pregunta del diputado de CHA, Gregorio Briz, en el pleno de las Cortes autonómicas, el consejero ha dicho que formulará esta propuesta "una vez tenga los informes jurídicos suficientes" con el objetivo de que los transportistas con cargas que tengan origen o destino en Aragón "no se vean obligados a pagar un peaje que encarecería" los productos o el consumo en la Comunidad.

Fernández de Alarcón ha indicado que es un asunto "complejo", que "afecta a la economía de toda España, también negativamente a la de Cataluña". Ha añadido que "no sabemos dónde presentaremos" esa queja o recurso "y con qué apoyos", pero ha mostrado su confianza en contar con el del Parlamento aragonés.

Según ha apuntado, la medida de la Generalitat está basada en una directiva de protección ambiental y, entre otras cosas, ha comentado que la acción del Gobierno de Aragón se podría basar en que la C-25 "no es puramente una autopista".

El diputado de CHA, Gregorio Briz, ha reclamado que los transportistas aragoneses "no sufran un peaje más", para sostener que la Comunidad autónoma "siempre tiene el agravio" y la "dificultad" para el acceso a Europa al no contar con comunicaciones adecuadas en su frontera con Francia.

Por otra parte, ha estimado que la decisión catalana es una "injerencia de una competencia estatal y ustedes tiene que decir algo como Gobierno", una tasa que la Generalitat "quería implantar hace tiempo" y "ahora vuelven a la carga".

domingo, 23 de febrero de 2014

La tasa por uso del Eje Transversal (C-25) entrará en vigor el 2 de septiembre


El pasado 30 de enero se publicó en el DOGC la Ley 2/2014, de 27 de enero, de medidas fiscales, administrativas, financieras y del sector público, en cuyo artículo 110 se regula la tasa por el uso de las carreteras cuya titularidad corresponde a la Generalitat de Cataluña. Tal y como informa en su boletín digital Guitrans, se trata deA la carretera C-25, desde el enlace con la A-2 en el término municipal de Cervera (en la comarca de Segarra) hasta el enlace con la A-2 en el término municipal de Caldes de Malavella (La Selva). Los vehículos que tendrán que asumir este nuevo impuesto serán los dedicados al transporte de mercancías con una MMA de 12 toneladas o más.

El Ejecutivo catalán ha decidido aplicar el tramo más bajo del impuesto. Según la normativa de tarificación del uso de las infraestructuras de la Comisión Europea, esta franja oscila entre 11 y 18 céntimos de euro por kilómetro. Según la tipología de vehículo y grado de emisiones de sus motores, la cuota a pagar por el recorrido completo de la C-25 oscilará entre un mínimo de 15 euros para un camión clase I y Euro VI y un máximo de 20 euros para un clase III y Euro 0-II.

Todo Transporte.com 12/02/2014

domingo, 29 de diciembre de 2013

La Europa de los peajes

La aplicación de una tasa para los camiones de alto tonelaje que circulen por el eje transversal C-25 de Cataluña a partir del próximo año servirá de plan piloto para implantar la Euroviñeta en España, es decir para cumplir el largo proceso de transposición de aquella Directiva de la Unión Europea (UE) aprobada en 2006 sostenida bajo el principio de «quien usa y contamina, paga». 

También la Diputación de Guipúzcoa ha aprobado un proyecto de norma foral de financiación de carreteras que afecta a vehículos pesados en vías de alta concentración en sus conexiones con Navarra. En otros países de Europa, las tarifas terrestres que se imponen desde Bruselas ya se aplican en Alemania, Austria, República Checa, Eslovaquia y Portugal. En Francia, al igual que España, podrían llegar en 2015, mientras que Dinamarca, Bélgica y Holanda la estudian para todo tipo de automóviles. Suíza exige desde hace más de una década una tasa a los transportistas de mercancías. La Europa de los peajes, sin duda, avanza.

A la vuelta de un lustro de crisis económica en España, el sector del transporte por carretera, uno de los más afectados por la disminución generalizada del consumo de bienes y las subidas en los precios de los carburante, teme que la Euroviñeta produzca efectos devastadores con el progresivo cobro en los diferentes países de la UE. En cifras, los camiones aportan un 10 % del Producto Interior Bruto (PIB), mueven un billón de euros al año, generan 10 millones de puestos de trabajo y representan un 44 % del total de las mercancías transportadas dentro del Viejo Continente. 

Si se aplicara el gravamen, los transportistas españoles tendrían que desembolsar unos 12.000 euros de media por año (se prevé un coste de unos 10 céntimos de euros/kilómetro) para el tránsito en las autovías nacionales. Sin duda, la puesta en marcha de estas tarifas cae como espada de Damocles sobre las 120.000 empresas, 300.000 vehículos y unos 400.000 transportistas, la quinta parte perteneciente a la Comunitat Valenciana, una de las autonomías con mayor volumen de negocio de este sector. La vocación exportadora de la economía perjudica los intereses de empresarios y autónomos con vehículos que utilizan la red viaria de los países ya vienen aplicando el gravamen desde hace varios ejercicios.

La Euroviñeta se presenta como una clara herramienta de recaudación para Hacienda, ya que aportaría unos 3.000 millones de euros anuales al Gobierno central, si bien cuenta con un fuerte rechazo empresarial al argumentar que un elevado porcentaje de autovías de gran tránsito ya son de peaje obligatorio. La mayoría de los camiones autorizados para realizar transporte internacional deben atravesar la red viaria francesa para llegar a sus destinos, por lo que resultan de los más perjudicados de la UE.

La tasa europea tiene por objeto reducir la contaminación del transporte de mercancías por carretera y rebajar el flujo de tráfico, para potenciar así el uso del ferrocarril, mediante unos peajes que tendrán en cuenta el coste por contaminación atmosférica y la sonora que provocan.

En España, la red de alta capacidad de tráfico libre de peaje en España supone un total de 4.445 kilómetros de vías, de las que un 60 % son de titularidad estatal y el 40 % restante, autonómica.

La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha dado largas a este nuevo impuesto desde su llegada al cargo hace ya dos años, si bien reconoce que no se puede descartar. Por su parte, el secretario de Estado del Ministerio de Agricultura, Federico Ramos, tampoco se ha atrevido a descartar el pago por uso de las autovías de alta capacidad a los transportistas a partir de 2015. Sea como fuere, la incógnita continúa sin despejarse, a pesar de lo cual, ya hay varios los ministerios que están trabajando en el asunto.

Los empresarios, por su parte, rechazan de plano la Euroviñeta. Desde la Federación Valenciana Transportistas (FVET) se asegura que su entrada en vigor «tendría graves efectos inflacionistas sobre el precio final de los productos y es muy probable que lo acaben pagando los consumidores finales». Otro peligro que atisban es el de la «pérdida de rentabilidad y de competitividad en la empresas con proveedores ubicados en varios territorios, ya que los suministros soportarían tantos gravámenes como número de viajes realizados». La organización empresarial valenciana también advierte de que la aplicación de la nueva tasa «podría alterar la libre competencia.

Las patronales Fenadismer y CETM además, han rechazado un gravamen que consideran «discriminatorio», ya que el 80 % del tráfico de mercancías lo realizan empresas nacionales, que ya soportan mayores costes que las internacionales. En opinión de la asociación profesional Astic, se trata de una «pésima noticia para el transporte por carretera», cuya próxima implantación ha coincidido con la finalización de la devolución del gasóleo profesional y el comienzo de la tramitación en la Unión Europea de otros mecanismos impositivos adicionales, como los del recargo sobre el dióxido de carbono.