miércoles, 20 de noviembre de 2013

Otro cuento: "No vamos a poner un euro en las autopistas."

Parafraseando a las frases antiguas de “no vamos a poner un euro en los bancos”, nos encontramos otra vez con el mantra, una y otra vez repetido por Fomento para justificar el rescate de las concesionarias de autopistas en aras a salvar lo que también se dice en uno y otro lado como un modelo “de éxito”. Luego algunos se extrañarán de la “desafección” y de que no nos creamos absolutamente nada.

En principio, lo que tenemos que tener claro es que todas estas consignas tenemos que entenderlas en el concepto de un rescate a las concesionarias de autopistas, lo cual como poco tendría que hacer dudar de la frase: “modelo de éxito”, a menos que estemos hablando del robo perfecto.

Tenemos que entender que estamos hablando de que el estado asuma el control, (y las obligaciones de pago) de unas empresas privadas, (o eso eran cuando se planteaba un sistema de gestión privada, unos riesgos y unos potenciales beneficios), que tienen unos activos por importe de unos 600 millones de euros y unas deudas por importe de 3.500 millones, a los que habría que sumar otros 1.200 millones.

La combinación del resultado de unas empresas en pérdidas, un estado que no puede asumir más y un montón de infraestructuras vacías, mientras los ciudadanos nos vemos obligados a transitar por un montón de carreteras que presentan un deterioro alarmante, en las que además se imponen todo tipo de penalidades para que usemos los peajes, (desde eliminar dobles carriles hasta cambiar los límites de velocidad), difícilmente puede ser considerado un modelo de éxito, y mucho menos cuando resulta que cuando escogemos ir dando botes por una carretera hasta los topes, en medio de todos los problemas para no pagar el peaje, tengamos claro que en realidad lo acabaremos pagando de otra forma.

Pero el colmo de la sinvergüenza viene cuando nos cuentan que el estado no va a poner un euro. Porque puede ser que el literal pueda ser cierto, siempre y cuando se acabe la frase. Es decir, el estado no va a poner ni un solo euro en el primer momento, sino que lo que va a hacer es asumir la deuda de otros, para pagarla en caso de que los ciudadanos no podamos o no queramos pagarla vía su uso.

Esto va así; a fecha de hoy hay unas empresas privadas que tienen unas inversiones que tienen un valor patrimonial negativo. Es decir, tienen menos que cero. Y hay bancos, fondos de inversión y fondos de pensiones privados que han prestado más dinero del que podrían obtener por la venta de los activos. Pues para que todos estos ganen, alguien tendrá que pagar, y ese alguien somos nosotros, poniendo ahora, poniendo después o imponiendo unas condiciones para que entre todos tengamos que asumir este coste. Y todo ello, sin ninguna contraprestación, salvo el dudoso honor de hacer regalos a unos curiosos defensores del libremercado, que de despacho en despacho, logran llevarse siempre activos y dinero al contado, que el estado paga siempre a crédito.

Pero por si fuera poco, resulta que ahora el problema parece ser que las actuales concesionarias no se conforman con el 20% que se les ofrece de la nueva sociedad saneada y avalada con recursos públicos, sino que piden el 49%, porque pretenden recuperar las inversiones, cuando en realidad sus inversiones ahora tienen un valor negativo, que es la definición de empresa en quiebra.

Y esta definición de quiebra supone que las concesionarias han de reconocer que no tienen nada, y que los acreedores de estas han de entender que han perdido. Rescatando a todo el mundo, estamos ante otro salvaje caso de socialización de las pérdidas y privatización de los beneficios.

martes, 19 de noviembre de 2013

La autopista de la Costa despedirá a la mitad de los cobradores para sustituirlos por máquinas

La automatización de los servicios se extiende y las máquinas desplazan a las personas de sus puestos de trabajo. Esto es, a grandes rasgos, lo que ha ocurrido en la autopista de la Costa del Sol (AP-7), donde Cintra, filial de Ferrovial, acaba de plantear un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para 19 trabajadores, según confirmó ayer un portavoz del comité de empresa. De estos, 18 corresponden al grupo de los cobradores, que está integrado actualmente por 34 profesionales, según los datos facilitados por este colectivo. Por tanto, si prospera el recorte tal y como está planteado, ello supondrá dejar en la mitad el grupo de empleados que se dedican a atender a los conductores en los puntos de peaje.

De hecho, fuentes de Ferrovial informaron ayer de que el ERE se plantea tras producirse «cambios tecnológicos» en el sistema de cobro de esta autopista -una de las más concurridas de España- por lo que ya no se requiere tanta presencia de personal en los puestos de cobro tradicionales. El grupo de despidos también incluyen la amortización de un puesto de titulado superior, que, de hecho, es el único no incluido en el colectivo anterior. Asimismo, desde el comité se informó de que la empresa esgrime una bajada media del tráfico del 5% anual; mientras que, en este sentido, desde la compañía se limitaron a hablar de un «trasfondo económico».

Actualmente, un total de 108 personas componen la plantilla de este servicio, después de que, según los representantes de los trabajadores, durante el último año y medio se haya vivido un goteo de despidos selectivos. Las negociaciones arrancarán el próximo lunes y desde la parte empresarial comentaron de que acaba de empezar el proceso legal, por lo que se remitieron a los resultados de la mesa de negociación con los sindicatos.

Con el último dato oficial publicado por el Ministerio de Fomento, correspondiente a julio de este año, la vía, de 98,2 kilómetros, captó aquel mes 30.789 vehículos ligeros, lo que supuso un 5,2% menos; y 1.538 pesados (2,1% más).

Aunque la crisis ha tenido importantes repercusiones para la circulación por este tipo de vías, también es cierto que la AP-7 forma parte de un grupo de cinco autopistas consideradas «maduras» (las de más antigüedad) que, pese a la tónica general, terminaron el verano con un aumento de usuarios. Este es el caso del eje entre Málaga, Marbella y Guadiaro, que rompen la tendencia general de caídas a nivel nacional, con aumentos de usuarios que van desde el 1,5 hasta el 24% (no precisado en cada caso).

En este grupo también están la AP-9 (Ferrol-Frontera portuguesa) y la AP-53 (Santiago-Alto de Santo Domingo), según los datos facilitados por esta institución. Por su parte, tres de las diez vías de peaje que actualmente afrontan un riesgo de quiebra registraron subidas en su intensidad media diaria de tráfico al cierre del pasado mes de septiembre, que oscilan entre el 14,7% y el 21,2%.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Cintra refinancia la deuda de la R-4

(...) Cintra dijo que ha alcanzado un acuerdo con las 29 entidades que financian la Radial 4 para alargar hasta 2011 el vencimiento de la deuda de 556,6 millones de euros asociada al activo.

El vencimiento de la deuda se estructurará en tres tramos. Cintra deberá amortizar los tramos A y B por un importe total de196 millones de euros el 27 de enero de 2014.

El tercer tramo, por un importe de 360 millones que corresponden a un préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI), deberá ser amortizado en 2032, aunque Cintra cuenta con garantías bancarias hasta el 27 de julio de 2014.

La gestora de autopistas dijo que el coste de la deuda es el del Euribor a 3/6 meses más un diferencial de 130 puntos básicos.

Cintra explicó que, pese a que la financiación es sin recurso, existen garantías contingentes por importe de 20millones de euros para posibles desfases en el pago de los intereses de la deuda, además de otra garantía de hasta 23 millones aportada para facilitar la refinanciación al vencimiento.

La Radial 4 está controlada por Cintra con un 55 por ciento y cuenta en su accionariado con Itinere (25%), Caja Castilla-LaMancha (10%) y Ena (10%).