martes, 5 de noviembre de 2013

El tráfico entre España y Portugal por el Algarve cae un 70 % desde la implantación del peaje


El tránsito de vehículos entre España y Portugal a través de la Autovía A-22, que recorre la región lusa del Algarve, ha caído un 70 por ciento en los casi dos años que lleva en activo el peaje de la citada vía, que comenzó a funcionar el 9 de diciembre del 2011.

Así se recoge en un balance que ha realizado la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional (CCDR) del Algarve, que lo ha llevado a cabo en base al estudio diario de la vía, con especial incidencia en días festivos, donde se nota especialmente la caída.

Los datos señalan que antes de la puesta en marcha del peaje utilizaban a diario la citada autovía más de 16.000 vehículos, mientras que la cifra se ha reducido ahora a unos 5.000, según ha comunicado la asociación.

El estudio concreta que en el primer trimestre de este año la intensidad media diaria en la autopista se quedó en 5.079 vehículos, un descenso del 10,4% en relación al mismo trimestre de 2012, que fue de 5.588.



Además, el estudio señala como ha afectado al comercio de la zona el peaje, incluso a los espacios comerciales de localidades como Vila Real, Castro Marín o la onubense Ayamonte, a donde no es necesario pagar peaje para acceder desde ambos lados de la frontera, pero los carteles confusos ubicados en la autopista hacen que a veces se pague un canon innecesario.

Andalucía Información.es 27/10/2013

En suiza, se decidirá en referendum si se suben los precios de los peajes

El precio anual de la viñeta adhesiva para poder circular por las autopistas de Suiza debe elevarse de 40 a 100 francos. Es lo que quieren el Gobierno y el Parlamento. Una decisión es objeto de un referéndum, el 24 de noviembre. Los ciudadanos tienen la última palabra.

El clamor de la población fue enorme tras conocer la propuesta. A su juicio, el aumento de 40 a 100 francos es demasiado alto, porque daría trato preferente a los automovilistas extranjeros con un peaje de corta duración y perjudicaría a las pequeñas y medianas empresas con flotas de vehículos.

Rápidamente se constituyó un comité bajo el lema Despojo al transporte privado para reunir firmas contra la propuesta del Gobierno y la mayoría del Parlamento. En apenas tres meses consiguieron 107.424 firmas válidas, cuando son suficientes 50.000 firmas para someter un proyecto de ley al veredicto de las urnas.



Se escamotea dinero al ciudadano, al automovilista, sin ofrecerle a cambio ninguna plusvalía”, sostiene Nadja Pieren, diputada del partido Unión Democrática de Centro (UDC, derecha conservadora) y copresidenta del comité multipartidista No a la viñeta de autopista de 100 francos.

No habrá menos atascos ni tendremos mejores conexiones viales. Sencillamente, pagaremos más por carreteras que ya están construidas", recalca.
Los Verdes en contra

El proyecto de ley choca igualmente con la oposición de las dos organizaciones de automovilistas más importantes del país: Automóvil Club de Suiza (ACS) y Touring Club de Suiza (TCS). Ambas exigen que el Gobierno elabore un nuevo plan para el financiamiento global de las carreteras.

La Asociación de Transportes y Medio Ambiente de Suiza (ATE) también rechaza el proyecto, pero por otras razones.
La asociación ecologista no quiere “consagrar más dinero” a la construcción de autopistas nuevas.

Los Verdes tampoco apoyan el proyecto de ley. El partido argumenta que no es deseable construir más autopistas y que, en vez del precio único actual, sería más conveniente aplicar un impuesto vinculado al daño causado: “Quien se desplaza más en automóvil, debe pagar más”, sostienen los Verdes.
Entre los que respaldan el aumento figuran el Gobierno, la mayoría del Parlamento, la Conferencia Suiza de Directores Cantonales de Obras Públicas, el Ordenamiento Territorial y el Medio Ambiente, la Unión de ciudades suizas y el sector hotelero. Además, un comité conservador hace campaña a favor del Sí a la viñeta.

Suiza necesita infraestructuras buenas y seguras”, afirma el diputado Christophe Darbellay, presidente del Partido Demócrata Cristiano (PDC, centroderecha) y copresidente del comité partidario de subir el peaje. “Durante años hemos invertido muy poco y ahora debemos cubrir ese déficit. Estas infraestructuras significan mucho para nosotros”.

Darbellay señala que ningún país en Europa debe construir y mantener, en proporción, tantos puentes y túneles. “Eso justifica, en mi opinión, este precio. Es dinero bien invertido”.

La ministra de Transportes, Doris Leuthard, miembro del PDC, abrió a finales de septiembre la campaña del Gobierno a favor del proyecto de ley. “Las personas reciben también algo a cambio del aumento: obtienen más seguridad y en las carreteras de circunvalación de muchas ciudades disminuirá el ruido”, declaró a la radio suiza de habla alemana.

Aumentar ahora el precio del peaje de autopistas no resuelve los problemas que tenemos en las carreteras. Se trata simple y llanamente de desplumar a los ciudadanos. Es otro impuesto disfrazado que deben pagar”, sostiene Nadja Pieren.

Según la diputada de la UDC, no hay que culpar siempre a los automovilistas. “El automovilista no puede ni quiere seguir siendo la vaca lechera del país que rellena los baches financieros del Estado. Nos oponemos".

Pieren se dice molesta, además, porque el peaje de corta duración (dos meses) propuesto daría un trato preferente a los automovilistas extranjeros: “Es injusto que los extranjeros paguen solo 40 francos y los suizos que compran la viñeta para doce meses abonen un 150% más”.

En cambio, Darbellay ve en una buena solución en la viñeta de corta duración, porque implica que los automovilistas extranjeros también pasen por caja. “Si aspiramos a una solución basada exclusivamente en la recaudación de impuestos, entonces los únicos que tendrían que pagar son los suizos y las empresas suizas".

El presidente del PDC recalca también que los adversarios se quejaban de que se destinaba mucho dinero al transporte público. “En la gestión del anterior ministro de Transportes, Moritz Leuenberger, apenas podíamos hablar de construcción de carreteras. Era un tema tabú. Recién ahora podemos abordar el asunto y hay que tratarlo con urgencia”.

Precisamente ahora que se podrían generar fondos frescos para el mantenimiento y la ampliación de las autopistas subiendo el precio del peaje, vuelve a combatirse la idea. “Hay algunas condiciones marco importantes para conservar el modelo exitoso del Estado suizo. Una de ellas es tener infraestructuras buenas”, precisa Darbellay.

La propuesta que votan los suizos el próximo 24 de noviembre necesita únicamente la mayoría de votos emitidos y no de los cantones

Referéndum: El referéndum (facultativo) es un instrumento mediante el que los ciudadanos pueden solicitar que una ley aprobada por el Parlamento sea sometida a votación popular. Los promotores del referéndum tienen que recoger 50.000 firmas a favor en el plazo de 100 días para que se celebre el escrutinio.
Las enmiendas constitucionales aprobadas por el Parlamento están sujetas al referéndum obligatorio.
El referéndum facultativo requiere únicamente la mayoría de votos populares. El referéndum obligatorio, en cambio, requiere la doble mayoría de votos populares y de cantones.

Viñeta de autopista: Da lo mismo que uno circule por las autopistas suizas una sola vez o diariamente: la viñeta cuesta 40 francos anuales desde hace mucho tiempo.
Cuando se introdujo en 1985 su precio era de 30 francos. En 1995 se elevó a 40 francos.
Le recaudación obtenida de la viñeta -adherida al parabrisas frontal del automóvil-, va a las arcas federales del transporte público, que destina esos fondos exclusivamente a la construcción, gestión y el mantenimiento de las autopistas.
Para aumentarla a 100 francos anuales, el Gobierno se apoya en el denominado decreto federal sobre la red de carreteras nacionales, según cuyos términos debe incorporar los 376 tramos cantonales a la red nacional de autopistas y cubrir así las necesidades de las ciudades medianas y las aglomeraciones urbanas, así como las de las regiones periféricas.
El citado decreto haría que todas las capitales cantonales estén conectadas a la red de autopistas del país.
Por otra parte, el Gobierno asumiría los proyectos cantonales con repercusión nacional y aliviaría así una parte de la carga financiera. Para la gestión, el mantenimiento y la ampliación de los tramos nuevos (por ejemplo carreteras de circunvalación, protección contra el ruido o protección contra avalanchas), el Gobierno calcula 305 millones de francos destinados a gastos adicionales.
Junto con los 100 francos por la viñeta de autopistas entraría en vigor una pegatina bimensual de 40 francos para los turistas.

Reivindicación de la UE: La Unión Europea (UE) ha anunciado que entablará conversaciones con Suiza sobre la posibilidad de implantar un peaje de corta duración, de una semana o diez días.
Los otros países con peaje ofrecen la opción de recorrer sus autopistas durante un breve espacio de tiempo a un pecio módico.

¿Viñeta electrónica?: La viñeta actual debe estar adherida al parabrisas frontal del automóvil y resulta muy difícil despegarla.
La ministra de Transportes, Doris Leuthard, ha anunciado que la pegatina será reemplazada “en los próximos años” por una versión electrónica.
Según un informe de la Administración Federal de Aduanas, muchos países europeos conocen el sistema de pago electrónico.
Sus ventajas: gestión y control simplificados, ahorro y menos uso indebido.
La Administración Federal de Aduanas estima en 30 millones de francos anuales las pérdidas derivadas de falsificaciones y utilización múltiple de una misma viñeta. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Álava muestra su satisfacción al decaer la idea de implantar peajes a coches en la A-1 guipuzcoana

La diputada foral de Obras Públicas y Transportes de Álava, Alicia Ruiz de Infante, manifestó ayer su satisfacción por la decisión de la Diputación de Gipuzkoa de no implantar el peaje para vehículos ligeros en la A-1 a su paso por aquel territorio. Al respecto, la diputada de Movilidad e Infraestructuras de Gipuzkoa, Larraitz Ugarte, explicó en una entrevista a la Agencia Efe que su propuesta de peaje para residentes en otros territorios ha quedado limitada al transporte pesado.
 
Álava se ha mostrado siempre en contra de esta intención inicial de la institución foral guipuzcoana, dirigida por Bildu. En ese sentido, Ruiz de Infante, que respondió ayer en la comisión correspondiente de las Juntas Generales de Álava a preguntas de los grupos sobre esta materia, añadió que se alegra por el cambio de la Diputación guipuzcoana. Esto supondrá que Gipuzkoa va a actuar "en la línea" de lo defendido por Álava y, por tanto, a su juicio "no se va a distorsionar el mapa de la movilidad". La diputada alavesa admitió, no obstante, que en algún momento se abrirá el debate sobre la imposición de peajes en todas las carreteras de titularidad foral, pero precisó que ahora "no es oportuno y está descartado".

"Sólo podría implantarse con un consenso amplio y en todos los territorios por igual", ha señalado Ruiz de Infante, quien ha insistido en que en momentos de crisis "no se puede cargar a los ciudadanos con más gastos". 

En otro orden de cosas, el diputado foral de Hacienda, Finanzas y Presupuestos de Álava, Aitor Uribesalgo, explicó ayer a medio centenar de empresas las medidas que se han puesto en marcha para luchar contra el fraude fiscal en el territorio. El citado participó, junto con otros responsables del diseño de la política fiscal alavesa, en una jornada en la sede de SEA Empresarios Alaveses bajo el título Responsabilidades del empresario y nuevas medidas de lucha contra el fraude fiscal.

El diputado foral del ramo subrayó la importancia de perseguir con la "máxima firmeza" estas prácticas "perniciosas para toda la sociedad" y dejó claro que la lucha contra el fraude es un "objetivo prioritario" porque la crisis y la falta de recursos "hace más imprescindible buscar la equidad impositiva".