lunes, 22 de septiembre de 2014

Un timo a la portuguesa

Reconozco que tengo debilidad por Portugal. En los últimos años han sido muchas mis escapadas a ese país. La decadencia de Lisboa, la belleza de Oporto, la gastronomía de Aveiro, las playas del Algarve, la naturaleza en estado puro de la Sierra de la Estrella y Monfortinho? Todo un lujo tenerlo tan cerca y tan barato. Bueno, barato hasta que una mente privilegiada, de esas que abundan en los gobiernos de los países europeos, se le ocurrió una de las medidas más estúpidas que he conocido nunca: los peajes con arcos. La mayoría aceptamos que si una determinada autopista o autovía es de pago con sus correspondientes cabinas de peaje por las que tienes que pasar sí o sí, pues se paga y punto. Para ir a Lisboa, por ejemplo, tenemos que pasar por caja aunque históricamente muchos han usado y usan la triquiñuela de pasar por el carril reservado a "adherentes" (que carece de valla) y así circular gratis con el riesgo de que llegue una multa a casa. Muy propio de la picaresca española pero, a mi modo de ver, muy criticable.

Otra cosa bien distinta es el timo insultante que nos han plantado desde hace unos años en las llamadas SCUT, como la que transcurre entre Fuentes de Oñoro y Aveiro. En primer lugar no hay derecho a que en una autopista vieja y en un estado poco más que aceptable como la A25 haya que pasar por caja. Es como si aquí al Gobierno se le ocurre cobrar por viajar a Valladolid por la A-62 (que sí le ocurrió aunque afortunadamente no pasó de lo que era, una ocurrencia). Puedo entender que en autovías de nueva creación sí se ponga un peaje para amortizarlas, pero hacerlo en las que llevan años construidas es un robo a mano armada. Volviendo a Portugal. Los señores del Gobierno luso autores del "timo-peaje" debieron dudar de su legalidad cuando lo implantaron ya que, en lugar de poner unas cabinas de cobro domo Dios manda en mitad de la autovía, plantaron unos aparatitos en una estación de servicio para que los inocentes que se traguen el timo paguen este "impuesto revolucionario". Demencial. Es como si para pasear por la Gran Vía salmantina tuvieras que pagar y encima tener que subir al paseo de Canalejas para hacerlo.
Lo que remata esta rocambolesca estafa es que este peaje es sólo para extranjeros. Más bien cambiaria lo de extranjeros por "sólo para ilusos o ricos". Un verdadero chiste de mal gusto. Hasta el alcalde de Fuentes de Oñoro, Isidoro Alanís, -que además de primer edil de la localidad fronteriza es un empresario de éxito- recomendó hace poco negarse a soltar en euro para seguir subvencionando esta gran mentira.

Pienso que con los que se tragan este cuento y pasan por caja ya tienen suficientes ingresos para amortizar la retahíla de arcos que plantaron en la A25 y otras autovías portuguesas. Incluso en la pasada Semana Santa dijeron que iban a desplegar a un "batallón" de trabajadores para que nadie circulara sin pagar. Como el monstruo del Lago Ness, ni rastro de ellos.

Viendo que cada vez menos gente subvenciona el timo y prefiere invertir ese dinero en un buen bacalao a braz o repartirlo en propinas a los portugueses que de verdad lo necesitan, el Gobierno luso ha contratado a un bufete de Huelva para empezar a cobrar. No me parece mal que lo hagan con los que se saltan los peajes de las vías verdes (la de Lisboa, por ejemplo) pero dudo mucho que pueden exigirlo a los que no se dejan timar. Estaremos atentos, aunque si eso ocurre muchos tendremos que decir adiós a un país que no se merece caraduras capaces de estafar al personal de la manera más burda.

La Gaceta de Salamanca.es 18/09/2014

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