martes, 23 de septiembre de 2014

Solo las autopistas radiales de Madrid y la AP-71 leonesa pierden más tráfico este año que la AP-9

La primera autopista gallega permanece ajena a la recuperación de tráfico que están experimentado este año la mayoría de las vías de pago del Estado. Mientras en el conjunto de la red de carreteras de peaje la circulación media diaria de vehículos creció casi un 2 % hasta el 31 de agosto, la AP-9 registró una caída de 1,4 puntos en los ocho primeros meses. Solo las radiales madrileñas, que el Gobierno central se propone rescatar con fondos del Estado, y la que comunica León con Astorga (AP-71) presentan peores resultados que la autopista que conecta cinco de las siete principales ciudades gallegas y que carece de una alternativa libre de peaje que sea competitiva.

Por las cabinas de la AP-9 transitaron durante los dos primeros cuatrimestres una media de 20.607 vehículos al día. Son 1.102 usuarios más de los clientes que tenía Audasa en el balance de la primera mitad del año, cuando la autopista bajó de los 20.000 usuarios por vez primera desde el 2003. El repunte de tráfico en julio (24.305 vehículos al día, según los datos del Ministerio de Fomento) y agosto (22.677) permite a la AP-9 mantener unas cifras similares al registro con el que cerró el 2013 (20.658), aunque con esa merma del 1,4 % respecto a las que tuvo en los ocho primeros meses del año pasado.

Estos resultados contrastan con el notable incremento de la circulación en las autopistas del mediterráneo y del sur de la península, cuyos clientes se benefician de descuentos en las tarifas que en función del número de trayectos mensuales pueden alcanzar el 50 %. Incluso la AP-53 (Santiago-Dozón), que sigue lejos de las expectativas de tráfico que se barajaron para justificar su construcción, se comporta mejor que la AP-9. Fomento asegura que su tránsito medio anual a 31 de agosto es de 5.671 vehículos al día, casi un punto más que en la misma fecha del 2013.

Pero lo más significativo es que, de las seis vías de peaje que han perdido un mayor porcentaje de clientes en lo que va de año, cinco son radiales madrileñas en riesgo de quiebra. Se trata de la R-2 (Madrid-Guadalajara), R-3 (Madrid-Arganda), R-4 (Madrid-Ocaña), R-5 (Madrid-Navalcarnero) y de la AP-41 (Madrid-Toledo). El agujero que falta de tráfico ha abierto en las cuentas de las concesionarias ha llevado a Fomento a plantear la operación de rescate. Esto no implica que Audasa esté en la misma tesitura. Ni mucho menos. La empresa que explota la AP-9 sigue rentabilizando un volumen de tráfico mucho mayor que el de los viales madrileños y un trazado (219 kilómetros entre Ferrol y la frontera portuguesa) que solo superan en la red estatal de peaje la AP-68 (Bilbao-Zaragoza, con 294 kilómetros) y la AP-7 entre Tarragona y Valencia (225).

Pero la autopista gallega es la única que está perdiendo usuarios este año entre las que superan los 20.000 vehículos al día.

La Voz de Galicia.es 17/09/2014

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