miércoles, 1 de agosto de 2012

Lo que quiero para los demás no lo quiero para mí


La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha propuesto al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que se realice un pacto de Estado con el principal partido de la oposición, PSOE (omitiendo al resto de fuerzas políticas pese a la estrepitosa caída de apoyosdel bipartidismo en estos últimos seis meses) para hacer una reforma en profundidad de las administraciones públicas. La “Lideresa” propone una «revisión de todo el Estado de las Autonomías» excusándose en que "No ha servido para lo que se creó, que era integrar a los partidos nacionalistas vascos y catalanes, sino para encarecer a las otras 15 regiones". Pero detrás de esta propuesta se esconde una vuelta a la centralización del estado y una devolución de las administraciones regionales de competencias al estado, empezando con Sanidad, Educación y Justicia, y en cederles a los ayuntamientos Servicios Sociales e Infraestructuras, del mismo modo que se opta por dejar en manos de los ayuntamientos los Transportes y los Servicios Sociales, todo ello para conseguir adelgazar la administración y ahorrar de 48.000 millones de euros, según sus cálculos.
Y es en este punto en el que la “Lideresa” entra en contradicción. Si no es la Comunidad la que debe hacerse cargo de las infraestructuras, ¿por qué ese empeño casi enfermizo en llevar a cabo la construcción de la radial 1 y el cierre norte de la M-50?
Ayer hablamos de la última sentencia que el Tribual Constitucional ha dictado en contra de la posibilidad de que sea la Comunidad de Madrid la responsable de construir estas dos infraestructuras por ser el estado la única administración competente para realizar este tipo de proyectos ya que es el Ministerio de Fomento, según el Tribunal Constitucional, el que debe promover la obra que coincide sustancialmente con el del Estado, y que abarca el territorio de Madrid y de Castilla y León y, por tanto, sería “el único competente para elaborar los estudios previos a su construcción”. Son palabras textuales del Constitucional, que considera “incompatibles y redundantes las dos carreteras, pese a su distinta denominación”. Así, tanto el cierre de la M-50 como la creación de la R-1, afirma la sentencia, son competencia estatal
Aun así, la Comunidad de Madrid ya aclara que habrá que buscar fórmulas de acuerdo, y es que la “Lideresa” quiere seguir con el proyecto adelante, y ahora, lo tiene fácil, con el Partido Popular en el Gobierno Central.
Por otro lado, el secretario general del PSM, Tomás Gómez ha pedido a la presidenta Regional que se dedique a hacer lo que le obligan sus compromisos electorales y no se empeñe en lo que no le deja la ley, en referencia al proyecto de la Comunidad para construir una carretera Radial R1 y el cierre norte de la M-50 y hace una declaración con la que estoy muy de acuerdo, "se empeña en construir cosas que los juzgados no le permiten, en vez de hacer infraestructuras necesarias", como podría ser infraestructuras para el transporte público colectivo que tanto prometió en anteriores campañas electorales.

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